Otros sueños

Cierro los ojos pensando que puedo ser alguien. O algo, una interpretación medianamente sutil de un mensaje -no importa su relevancia- que se tiene que descifrar, poco a poco, sin saber qué es o para qué sirve.

Me visto de colores infames, para dar mayor misterio al significado que pueda tener -este o cualquier otro, no importa el signo si hay quien pueda leerlo-, me dejo rodar por lugares donde no hay más luz que la de unos ojos que nunca me han mirado ni espero que lo hagan, pues de eso depende la felicidad de ambos.

Vago aunque esté ocupado haciendo cosas. Tengo un malestar físico que termina en el alma, si es que tengo, que baja por la cordillera de mis recuerdos y llega hasta este día en el que estoy sentado frente al ordenador y trato de ordenar -curiosamente- mis ideas.

El punto es que no puedo tener nada si no soy nadie. Me descubro soñando otra vez con imágenes gloriosas, con nombres de renombre que la gente -o mi gente- recuerden fácilmente. No, nada. Soy un desconocido para todos, alguien que está ahora y no después, o tal vez está siempre y por eso no se le echa en falta.

Busqué tener máscaras y me perdí en ellas, ahora no puedo recuperar mi rostro que alguien ha tomado del cesto de basura donde amorosamente lo deposité.

Ando así ,por la calle, con ganas de gritarle a todos que no soy yo, que si me ven es una confusión de su mirada con mi histrionismo, que hace que parezca más real de lo que soy.

Hace algunos meses pensaba que tenía un destino, hoy el mundo es humo y niebla.

Hace algunos meses todavía soñaba esos otros sueños que dan grandeza.

Hace algunos meses soñaba con llegar a ser como Fernando Pessoa, hoy daría cualquier cosa por ser yo.

~ per olerkariak a Gener 27, 2007.

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