Der engel -Final de un cuento-

Nunca lo había pensado. de hecho, consideraba una pérdida irremediable de un tiempo que no tenía pensar, hacer cálculos, tratar de encontrar eso que todos buscamos y que no sabemos en dónde hayar, si es que existe. Fantasmas, se decía, lo único real en esta vida es lo que se tiene entre manos.

Caminaba si tenía que caminar por las calles remotas que le sabían a memoria. No recordaba, todo en su pasado eran cortinas negras, barcos rotos por el tiempo, recuerdos empañados por una sustancia que desprendía músicas ignorables. Nada, nadie.

Lo saludaba su sombra, con el tenue rumor de algo que va pasando ligeramente al ayer, que es sinónimo de olvido en su cabeza llena de misterio. Nadie sabe en qué habla, por que su lengua es desconocida hasta para él mismo. Fuma un cigarro mientras espera a que regrese el dolor.

Sabe que lo observan. Sabe también que es querido y sabe que no debe dejarse querer, por que acabaría su drama em gente al estilo pessoano. No acepta que es el final del juego, que no hay más que esperar, que debe tomarla e irse lejos, a arar el mar.

Sospecha, en fin, que aunque no quiera, llegó al fin. Se siente dichoso y nostálgico, sus alas comienzan a convertirse en manos que escriben algo incongruente entre las sombras. se talla los ojos para poder ver mejor a la lejanía: tiene que acostumbrarse a la luz, al hambre, a la felicidad de saber que también, como ella, va a morir.

~ per olerkariak a Desembre 14, 2006.

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